Scarface School Play: Al Pacinito in Deliriousland

La noticia corrió como la pólvora hace unas semanas: en You Tube apareció un vídeo, presuntamente colgado por una madre, con un fragmento de una representación escolar en la que los niños y niñas actores, menores de 9 años, interpretaban la escena final –adaptada– del filme Scarface (1983) dirigido por Brian de Palma. Para verlo, pueden pulsar aquí.

“Mini-yo” o Al Pacinito in Deliriousland.

Enseguida miles de personas mostraron su disgusto ante algo que, primero, superaba los umbrales de violencia para un niño y, segundo, hablaba muy mal del nivel pedagógico de las escuelas estadounidenses.Lo que ninguno de ellos sabía era que, en realidad, estaban viendo un vídeo falso –”viral”, como se les llama ahora– realizado por un director de vídeo-clips, Marc Klasfeld, que lo había subido a Internet con el objeto de provocar el engaño y ciertas dosis de escándalo.

Podría decirles que es un horror de clip, que esta sociedad está enferma empleando a niños con fines comerciales en semejante prueba de mal gusto. Pero, ¿quieren que les diga una cosa? El individuo que ha montado todo este tinglado, además de ser retorcido, tiene las dosis de ingenio –y, por qué no, de talento– suficientes para seguir propinando este tipo de bofetadas a una sociedad, como la actual, que ha hecho de la fagocitosis todo un arte.

De acuerdo que, como me decía un amigo el otro día, “hay que tener la mente muy mal para sustituir la montaña de polvo blanco original por otra de pop-corn”. Pero ahí reside, precisamente, la boutade de un vídeo que cuida hasta el detalle el simulacro de una representación escolar: las palmeras de plástico, las infantiles letras con el lema “The World Is Yours”, la piscina hinchable…

Preguntado sobre el porqué de este vídeo, su director señaló en varias entrevistas que estaba harto de tener que apartar a sus hijos pequeños del televisor mientras desayunaban ante las imágenes de violencia que aparecen en la pantalla. Eso sin tener que contar, apostillaba, con los dibujos animados ni los videojuegos. Ahí creo que tiene toda la razón. Pero aún quiero ir más lejos en todo el rifirrafe que se ha montado alrededor del vídeo. Quizá los padres que han denunciado públicamente en los medios la osadía del director no reparan en los peligros de las pantallas que sus hijos e hijas manipulan durante las 24 horas del día, llenas de violencia, sexo, pornografía y escabrosidad.

Una última observación sobre todo esto. En 1955, el célebre fotógrafo estadounidense William Klein plasmó a dos críos en la confluencia de las calles neoyorquinas Broadway y 103. La imagen es esta:

© 1955, William Klein.

Probablemente estaba inmortalizando a futuros maleantes o tan solo a dos niños que jugaban a ser mayores, mezclando en sus infantiles cabezas la edad adulta con la violencia. Simplemente estarían imitando en sus juegos a los matones, del mismo modo que los niños de mi generación nos pasábamos las horas muertas con pistolas de plástico jugando a los vaqueros y los indios. Creo, con todo, que en esta fotografía hay más verdad y una crítica mucho más feroz que en el vídeo de Klasfeld. Y seguro que a ningún progenitor se le ocurrió demandar a Klein o escarnecerle en público por engendrar semejante imagen. La diferencia radica quizá en el signo de los tiempos (hipócritas) que nos ha tocado vivir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: